La transformación tecnológica ya está cambiando el mercado laboral mexicano y, con ella, el perfil de los profesionales que buscan crecer fuera del país. De acuerdo con el Barómetro de la IA en el mundo laboral 2026 de PwC, la demanda de talento con habilidades en inteligencia artificial se duplicó en México durante 2025: cerca de 35 mil nuevas vacantes solicitaron conocimientos en IA, llevando el total a 68 mil ofertas.
El dato refleja algo más que un aumento en las oportunidades laborales. También muestra cómo la inteligencia artificial está modificando las competencias que las empresas buscan y acelerando la necesidad de profesionales capaces de desenvolverse en sectores cada vez más especializados.
Este escenario coincide con otro fenómeno: un número creciente de profesionales y emprendedores mexicanos está mirando hacia Estados Unidos no solamente como un destino laboral, sino como un mercado desde el cual pueden escalar sus proyectos.
Desde Jumpstart, Chandler Carney, Partner Attorney, identifica este movimiento especialmente entre founders, ejecutivos, científicos, perfiles STEM y especialistas vinculados con inteligencia artificial, fintech, SaaS, productos digitales, robótica, bioquímica y tecnología aplicada. Muchos de ellos llegan con una trayectoria construida en México y otros mercados, y ahora buscan convertir esa experiencia en nuevas oportunidades dentro del ecosistema estadounidense.
Migrar también puede ser una estrategia de crecimiento
Para un emprendedor tecnológico, establecerse en Estados Unidos puede tener implicaciones que van más allá de la movilidad personal. El acceso a inversionistas, clientes, socios estratégicos y hubs de innovación puede convertirse en parte de una estrategia para hacer crecer una compañía.
“Estamos viendo un cambio muy interesante en el perfil de las personas que miran a Estados Unidos como próximo destino profesional o empresarial. La movilidad internacional está dejando de ser una decisión exclusivamente personal para convertirse en una decisión estratégica de crecimiento”, explica Carney.
Esta evolución también plantea una nueva manera de aproximarse a los procesos migratorios. Más que comenzar preguntando qué visa corresponde, el punto de partida está en analizar la trayectoria de cada persona, sus logros, sus capacidades y lo que busca construir en Estados Unidos.
Para un founder, esto puede significar evaluar cómo su experiencia empresarial y el potencial de su compañía se relacionan con sus planes de expansión. Para un profesional especializado, implica entender cómo sus conocimientos y trayectoria pueden aportar valor en un mercado donde existe una demanda creciente de perfiles tecnológicos.
Tecnología para hacer más accesible el proceso
La misma tecnología que está transformando el mercado laboral también puede contribuir a simplificar procesos que tradicionalmente resultan complejos. Herramientas digitales e inteligencia artificial permiten organizar información, analizar perfiles y acompañar a los usuarios en diferentes etapas de una estrategia migratoria.
La intención no es sustituir el conocimiento especializado, sino utilizar la tecnología para hacer que la información sea más clara y que profesionales y emprendedores puedan entender mejor sus alternativas antes de tomar decisiones.
Este será uno de los temas que Jumpstart llevará a Open Atlas Summit, un espacio que busca conectar a founders, emprendedores y profesionales interesados en explorar oportunidades en Estados Unidos.
“Open Atlas nos permite estar cerca de la comunidad que acompañamos y entender directamente cuáles son sus preguntas, dudas y desafíos cuando consideran Estados Unidos”, señala Carney.
El talento mexicano frente a un mercado global
La creciente demanda de habilidades en inteligencia artificial confirma que el mercado profesional está cambiando rápidamente. Para México, esto representa tanto un reto como una oportunidad: formar talento capaz de responder a las nuevas necesidades de las empresas y, al mismo tiempo, generar las condiciones para que ese talento pueda competir internacionalmente.
En este contexto, Estados Unidos aparece para algunos perfiles como una plataforma para acceder a capital, clientes, tecnología y redes de innovación. La movilidad internacional comienza así a formar parte de una conversación más amplia sobre crecimiento empresarial y desarrollo profesional.
“Cuando el talento puede moverse y encontrar el ecosistema adecuado, no solamente gana esa persona: también ganan las compañías, las comunidades y los mercados que reciben ese talento”, concluye Carney.