La cocina mexicana es una historia viva que se transmite de generación en generación. Como parte de esta celebración de talento, tradición y evolución gastronómica, FABIA Cocina de Campo presentará la cena especial “Cocina por Mujeres que Transforman”, una experiencia culinaria a cuatro manos protagonizada por la chef Cuqui Martínez y la cocinera tradicional Melina Salas.
La cena se llevó a cabo en FABIA Cocina de Campo, ubicado en San Ángel, CDMX y ofreció un menú degustación con maridaje a cargo de MAXIA, diseñado para destacar ingredientes endémicos, técnicas tradicionales y reinterpretaciones contemporáneas de la cocina mexicana.
Este encuentro culinario celebró el diálogo entre dos visiones complementarias: la propuesta gastronómica contemporánea de la chef Cuqui Martínez es cofundadora de Culinaria Chic, grupo gastronómico responsable de proyectos culinarios que destacan por su enfoque en ingredientes de temporada, creatividad culinaria y experiencias gastronómicas que celebran la riqueza de la cocina mexicana, y el conocimiento ancestral de la Cocinera Tradicional Melina Salas originaria de Zapotitlán Salinas, Puebla.
Un puente entre tradición y gastronomía contemporánea
La participación de la Cocinera Tradicional Melina Salinas en esta experiencia forma parte del impulso que ha recibido tras ser finalista del programa “Nueva Generación de Cocineras Tradicionales: Puente de sabor y saber entre Francia y México”, iniciativa impulsada por Marianne México.
Este programa reunió a 10 jóvenes cocineras tradicionales provenientes de distintas comunidades del país, con el objetivo de fortalecer sus conocimientos en gestión gastronómica, profesionalización culinaria y preservación de la cocina ancestral.
Originaria de Zapotitlán Salinas, Melina desarrolla una cocina profundamente conectada con el ecosistema del desierto poblano, donde abundan cactáceas y salinas naturales. Su propuesta culinaria destaca por el uso de ingredientes como flores de cactus tetechas, cacallas, palmitos y flor de sábila, semillas como la saleita y la tetecha, además de insectos endémicos como cuchumá, cocopache, Pochocuile y texca, así como frutas regionales como tunas, garambullo y pitahaya.
A esta conversación gastronómica se sumó también Mujeres en Taninos, una comunidad que impulsa y visibiliza el talento femenino dentro del mundo del vino, promoviendo espacios de aprendizaje, colaboración y difusión de la cultura vitivinícola. Su participación en esta cena reforzó el diálogo entre gastronomía y vino, destacando el papel de las mujeres que hoy están transformando distintas áreas de la industria gastronómica, desde la cocina hasta la curaduría y apreciación del vino.
Un menú que honra la biodiversidad mexicana
La experiencia gastronómica consistió en un menú degustación con maridaje, diseñado para resaltar ingredientes del territorio mexicano y técnicas culinarias que fusionan tradición y creatividad.
El menú inició con un welcome drink de Mosquito Runner y la cena estuvo acompañada por un maridaje de vino en cada platillo a cargo de MAXIA. Como amuse bouche, se presentó una infladita de falso escamol acompañada de cuchama al ajillo, cremoso de aguacate, emulsión de tetecha y salsa de hormiga.
El primer tiempo consistió en una sopa mixteca con chochoyota rellena de foie y flor de calabaza, aceite de epazote y pepita crujiente.
Para el segundo tiempo, se sirvió una ensalada de kale frita con jacube gravlax, sal de Zapotitlán, betabel rostizado, hummus de cenizo y ajonjolí garapiñado.
En el tercer tiempo, se pudo elegir entre cerdo prensado con pipián saleita, tamal tonto y ensalada de verdolaga y cacalla, o coliflor rostizada con mole rosa y cocopache, acompañada de crumble de nuez de la India.
Finalmente, el postre ofreció dos opciones, baba de coco al ron con atole de piña, coco garapiñado y helado de nata o tarta tatin con licor itamorreál, helado de garambullo y miel.
Una experiencia para celebrar a las mujeres en la gastronomía
“Cocina por Mujeres que Transforman” busca visibilizar el papel de las mujeres que están redefiniendo la gastronomía mexicana desde distintos espacios: la cocina tradicional, la innovación culinaria y la preservación del patrimonio alimentario.
Esta cena representa una oportunidad única para explorar ingredientes poco conocidos, reconocer el valor del conocimiento comunitario y disfrutar de una propuesta culinaria que conecta territorio, tradición y creatividad.

